¿Alguien ha visto mi biblioguagua?

Uno de los servicios más desconocidos en el ámbito bibliotecario tinerfeño es la denominada Biblioguagua (equivalente a Bibliobús), que se desarrolla preferentemente en Santa Cruz de Tenerife, y que del mismo modo suele vincularse en la época estival a determinadas localidades con destacado turismo de playa.

Ejemplo de Bibliobús
Ejemplo de bibliobús
Fuente: imagen reproducida de la Web de bibliobuses.com

Se trata de bibliotecas móviles, cuya finalidad es prestar un servicio cultural en aquellas áreas geográficas que carecen de bibliotecas o que se encuentran alejadas de la más cercana, sin olvidar tampoco que su utilidad es extensible a grupos sociales que también se ven limitados en el uso cotidiano de estos centros.

Los primeros bibliobuses comenzaron a funcionar en Estados Unidos, pero la idea, tal y como se conoce en la actualidad, es el resultado de una serie de tentativas que incluyen desde los clubes de lectura hasta las bibliotecas viajeras.

En el caso de España, su nacimiento hay que buscarlo igualmente en las bibliotecas viajeras y en los lotes de libros circulantes. Aunque se considera que su origen data de 1938, puesto en marcha por la Generalidad de Cataluña como servicio bibliotecario para los soldados del frente, realmente el impulso definitivo se produjo en 1953 con la inauguración oficial del primer bibliobús creado por la Dirección General de Archivos y Bibliotecas para prestar sus servicios en el extrarradio y suburbios de Madrid.

Bibliobús
Bibliobús creado por la Dirección General de Archivos y Bibliotecas
Fuente: imagen reproducida del blog “lalibretadeanele”

Respecto a su funcionamiento, su fondo bibliográfico y hemerográfico se va renovando periódicamente con el fin de ofrecer a los usuarios una lectura actualizada tanto en los géneros literarios como en los libros de carácter divulgativo relativos a cualquier materia.

Tenerife, como el resto del archipiélago canario, justifica este déficit tanto por su relieve, que impide el acceso de guaguas a muchas zonas por su elevada pendiente, como por condicionar los propios servicios a una única biblioteca municipal, sin descentralizarlos a través de la creación de bibliotecas de barrio, a lo que hay que añadir la falta de inversión económica en materia de movilidad.

Desde Probit invitamos a todas aquellas personas que trabajen en alguna de las bibliotecas de la Isla a que se informen sobre este servicio con el fin de evaluar la posibilidad de añadirlo a los que ya prestan en sus respectivas localidades, teniendo en cuenta la frutífera experiencia de la Biblioguagua de la Biblioteca Municipal Central de Santa Cruz de Tenerife, cuyo servicio comenzó en 1977.

Para ello, recomendamos los siguientes enlaces:

Información sobre la solicitud de carné de lector de la Biblioguagua de Santa Cruz de Tenerife

Asociación de Profesionales Bibliotceas Móviles

Pautas de la IFLA sobre bibliobuses

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Biblioteca Municipal de Santa Cruz de Tenerife: pulmón de la cultura insular

Detalle del interior de la Biblioteca Municipal de Santa Cruz de Tenerife

A la sombra del Mercado de Nuestra Señora de África y envuelta por el aroma del mar que duerme en el cercano muelle, la Biblioteca Municipal de Santa Cruz es un manantial del saber que fluye incesantemente para saciar la sed de conocimientos de sus usuarios.

Su nueva ubicación es el edificio de Tenerife Espacio de las Artes (T.E.A.), un amplio espacio donde se conjuga la modernidad y el uso tradicional de una biblioteca.

La combinación de un rico fondo bibliográfico tanto moderno como antiguo, así como una destacada hemeroteca, la convierten en un punto de referencia esencial en la dinámica cultural de la capital de Tenerife, favorecido igualmente con la implantación de las nuevas tecnologías a través de numerosos puestos gratuitos de acceso a Internet, sin olvidar tampoco un buen fondo de material multimedia que incita a que crezca el número de usuarios que cada día se dan cita en la misma.

Elsa González realizando una consulta en el fondo antiguo de la biblioteca.
Fuente: La Opinión de Tenerife, domingo 16 de septiembre de 2012

Perderse por sus estanterías, encontrar un buen libro al azar, realizar una visita cultural, apreciar sus manuscritos o investigar sobre la historia de las islas Canarias son algunas de las muchas cosas que se pueden llevar a cabo en ella, sin olvidar que hasta quizás  nos enamoremos por primera vez o alguien nos regale un beso mientras descubrimos los versos de Bécquer.

Acércarte a conocer algo más de esta centenaria institución.

Enlace al artículo: Letras, música y libros (Fuente:  La Opinión de Tenerife, domingo 16 de septiembre de 2012)

Visita además la Web de Tenerife Espacio de las Artes